Pruebas de moto30/11/2024

Yamaha XSR 900 GP

La Yamaha XSR900 GP rinde homenaje a las motos de competición de los años ’80 y ’90, fusionando un diseño retro con tecnología moderna

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Inspirada en la competición de los ’80 y ’90.

Para muchos, la Yamaha XSR 900 GP es una moto llamativa por sus colores. Para otros es mucho más que eso. Representa el mundo de MotoGP de hace 35 años…

La Yamaha XSR 900 GP es una moto que evoca la nostalgia de las décadas de los ’80 y ’90, diseñada para aquellos que disfrutaban las carreras de aquella época y hoy buscan una moto con identidad y carácter. En un mercado dominado por las trail y las monturas de turismo, esta XSR 900 GP se desmarca con su diseño inspirado en la competición, su estética clásica y una tecnología de última generación heredada de la mítica YZF R1.

Esta moto es una fusión entre pasado y presente. Su chasis Deltabox, en color plata como homenaje a las innovaciones de Yamaha en los ’80 y su esquema de colores en blanco y naranja con dorsales amarillos, recuerdan a las legendarias 500GP de dos tiempos. Cada detalle estético refuerza su identidad: el colín rematado con un acabado de goma, las estriberas del pasajero plegadas de manera discreta y los cierres rápidos de medio giro en las tapas laterales, similares a los de las motos de carreras.

Los detalles cuentan

En el puesto de mandos, la sensación vintage es clara, aunque se rompe con la modernidad de su pantalla TFT de 5 pulgadas, que ofrece una información muy completa. Desde velocidad y revoluciones hasta consumo medio, temperatura del motor y combustible, la interfaz permite elegir entre diferentes diseños de visualización. A pesar de que la altura del asiento es de 835 mm, su diseño permite un buen apoyo en el suelo incluso para usuarios de 1,70 m. ¿O tendría que hablar de pilotos?

La XSR 900 GP no busca ser una moto cómoda para viajar en pareja o hacer largos recorridos, sino una montura que haga disfrutar en cada curva. Su motor tricilíndrico CP3 de 119 CV y 93 Nm de par, entrega potencia de manera contundente a medio régimen, acompañado por un sistema Quick Shift de serie. Además, para los poseedores del carnet A2, existe una versión limitada a 95,2 CV.

La parte ciclo también ha recibido cambios con respecto a la XSR900. La distancia entre ejes se ha alargado a 1.500 mm, el ángulo de lanzamiento ha aumentado levemente a 25,2º y el avance a 110 mm. Esto se traduce en una mayor estabilidad a alta velocidad sin necesidad de un amortiguador de dirección. Las suspensiones Kayaba, multiregulables, han visto reducido su recorrido en el tren trasero a 131 mm, buscando mejorar el comportamiento deportivo.

La tecnología es uno de los puntos fuertes de esta Yamaha. Incorpora la IMU de 6 ejes de la R1, lo que permite un control electrónico de gran precisión. Los modos de conducción predefinidos incluyen Street, Sport y Rain, mientras que los usuarios pueden configurar dos modos personalizados (Custom1 y Custom2), ajustando la potencia, el control de tracción, el anticaballitos y el ABS en curva.

En circuito, la XSR 900 GP demuestra su capacidad. En la prueba realizada en el circuito de Calafat, su agilidad y estabilidad se hicieron evidentes. A pesar de un viento de 70 km/h, la moto se mostró firme en aceleraciones y frenadas, aprovechando la retención del motor y el rendimiento de sus frenos Brembo con discos de 298 mm. Su paso por curva es estable y predecible, aunque en enlazadas lentas exige algo más de esfuerzo en los semi manillares para cambiar de dirección rápidamente.

En carretera, la XSR 900 GP sorprende por su versatilidad. Aunque su carenado no es tan protector como el de una sport-turismo, cubre bien el cuerpo del piloto, dejando expuesta solo la parte inferior de las piernas y el casco. La ergonomía es cómoda y el control de velocidad automático ayuda en autopista. A 120 km/h, el motor gira a poco más de 4.500 rpm, manteniendo consumos razonables. Su depósito de 14 litros le permite superar los 230 km de autonomía en una conducción tranquila, con un consumo medio de 5,1 l/100 km.

El comportamiento del cambio Quick Shift es óptimo a partir de 4.500 rpm, aunque a bajas revoluciones puede ser algo brusco. No obstante, el tacto del cambio manual es preciso y agradable, permitiendo cambios suaves cuando se usa la palanca de embrague.

En definitiva, la Yamaha XSR 900 GP es una moto que enamora a primera vista y no decepciona en la conducción. Un homenaje a las glorias del pasado con la tecnología del presente, pensada para quienes buscan sensaciones puras y una estética que marque la diferencia.

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